Desde nuestra perspectiva de Educación, consideramos central poder tomar una postura frente a la gran cantidad de abusos sexuales denunciados a los medios durante el 2012. Es relevante no sólo denunciar, sino también poder prevenir el abuso y sin duda, la mejor herramienta es poder entregar recursos a nuestros hijos e hijas desde que son pequeños, para que comuniquen oportunamente lo que viven día a día y confíen en la seguridad que le brindan sus padres.
Hogar Pequeño Cottolengo, Colegio Cumbres, Colegio Apoquindo, Liceo Matter Purissima, Las Ursulinas de Maipú. Cada vez son más los establecimientos, de diferentes comunas de Santiago, que han salido a la luz pública debido a denuncias de presuntos abusos sexuales.
Todo lo ocurrido nos ha permitido constatar que en primer lugar, el abuso no es una práctica novedosa en absoluto sino que más bien, ha estado presente durante muchos años. Antes se solapaba de forma más efectiva, pero siempre ha existido la pedofilia y el abuso sexual infantil. Afortunadamente las personas hoy tienen el coraje de denunciar y hablar el tema, cosa que antiguamente debía callarse.
Al menos, el 70% de los abusos sexuales son perpetrados por parientes, cuidadores o familiares de los abusados. Como el abusador resulta ser alguien querido y respetado dentro del círculo familiar, muchos niños guardan con el terrible secreto y luego al crecer, cuando son concientes de lo que vivieron y cuentan lo sucedido, suelen ser tratados de mentirosos. Este patrón se repite en muchos casos y la victima, además de cargar con el abuso, debe callar y no cuenta con la credibilidad y el apoyo de nadie. Por eso es tan importante denunciar oportunamente y pedir ayuda.
Desde el polo de la educación, se torna central que podamos cuestionarnos de qué manera los profesionales afines y aquellos que son padres y madres, nos hemos hecho cargo de estas temáticas. Lamentablemente, creo que no se ha hecho lo suficiente. No existen políticas preventivas en torno a este tema y ahora estamos presenciando las consecuencias. Cada vez hay más distancia entre la figura del profesor y el estudiante. Existen padres que no hablan con sus hijos acerca del desarrollo de su cuerpo, la pubertad, los cambios hormonales y la sexualidad de forma abierta y afectuosa. Mientras exista una brecha que separa quienes forman a los niños y estos, mayor dificultad tendrá el niño o la niña para poder comunicar su experiencia y lo que vive cotidianamente.
Recientemente, hemos visto como niños mapuches han sido baleados y golpeados durante allanamientos realizados por Carabineros en La Araucanía. UNESCO y organismos de Derechos Humanos se manifiestan y reprueban estos hechos. En el año 1990, Chile ratifica la Convención de los derechos del niño. Seguimos haciendo oídos sordos a los tratados internacionales y existe poco compromiso y poca protección hacia la infancia en general. Si el abuso proviene de las mismas esferas de poder político, legislativo, religioso y económico ¿Cómo esperamos combatir el abuso sexual infantil dentro de los establecimientos? El abuso se combate dentro y fuera del colegio. Dentro del hogar y fuera de este. Debemos educarnos nosotros y educar a nuestros niños. Si el abuso de poder en general hacia otros esta legitimado de forma social, difícilmente podremos erradicarlo en los colegios.
Pedro Uribe, Comisión de Educación
Fundación Iguales








