Señor director,

Es una gran noticia que el proyecto de ley de identidad de género, luego de cinco años desde su ingreso, haya sido despachado de la Comisión Mixta. Aún falta su votación en ambas Cámaras, pero se está cada vez más cerca de su promulgación.

Si bien es un gran avance, este presenta algunas deficiencias, como lo es exigir la presencia de dos testigos frente a la solicitud de cambio de nombre y sexo registral de mayores de edad. Al ser la identidad de género la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente profundamente, debería bastar la mera voluntad del solicitante y su consentimiento libre e informado.

Por otra parte, es un gran logro que el proyecto incluya a niños, niñas y adolescentes, lo que va de la mano con el reconocimiento de su derecho a la identidad de género en que se ha avanzado en los últimos años, por ejemplo, a través de la Circular de la Superintendencia de Educación en la materia.

Asimismo, el proyecto permitirá que niños, niñas y adolescentes trans que lo requieran, puedan acceder a un programa de acompañamiento para tener mayores herramientas para su desarrollo integral conforme a su identidad.

Para regular aspectos más particulares de la ley, se elaborarán dos reglamentos, respecto a los cuales esperamos que las organizaciones que hemos participado en la tramitación del proyecto, seamos invitados a colaborar. Una vez publicado los reglamentos, la ley entrará en vigencia cuatro meses después.

Con el despacho del proyecto el Estado está cada vez más cerca de saldar una de sus deudas con la comunidad trans, esto es, reconocer su derecho a la identidad de género y avanzar en materia de igualdad y no discriminación.

 

Jimena Lizama.

Directora Jurídica de Fundación Iguales.

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