Señora Directora:

El martes 2 de julio, y mientras la opinión pública se centraba en el eclipse solar que pudo ser apreciado en gran parte del territorio nacional, una noticia quedaba relegada de la atención mediática, pero sí eclipsaba la realidad de un joven gay de 18 años de la ciudad de Quilpué.

El joven, estudiante de gastronomía, habría sido brutalmente atacado por su padre, debido a que “le daba vergüenza tener un hijo ‘maricón’”, por lo que en horas de ayer lo apuñaló.

A la fecha se han registrado, al menos, 15 ataques en contra de personas lesbianas, gays y trans en el país. Una cifra que no solo debería ser un llamado de atención para la ciudadanía en general, sino que para las autoridades, sobre todo, porque como publicó la BBC hace uno días, la región de Valparaíso es una “zona roja” para este tipo de ataques.

Estos hechos reafirman la necesidad de modificar la Ley Antidiscriminación en donde no solo se busquen mecanismos para poder aplicar de mejor manera dicha norma, sino  —como lo han recomendado organismos internacionales y organizaciones de la sociedad civil como Fundación Iguales—   crear una institucionalidad que se preocupe de educar y prevenir los ataques por homo, lesbo, bi y transfobia. ¿Cuántos ataques más tendremos que esperar para avanzar hacia una sociedad segura para todas las personas?

Nicolás Varela

Coordinador regional

Iguales Valparaíso

 

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