En la etapa de audiencias del segundo trámite del proyecto de ley, han asistido la ministra de Segegob, Paula Narváez, y representantes de otras organizaciones de la diversidad sexual.

 

Los pasados 13 y 20 de septiembre, la directora jurídica de Fundación Iguales, Jimena Lizama, participó como expositora y respondiendo preguntas respectivamente, ante la Comisión de DDHH de la Cámara de Diputados en las audiencias que son parte del segundo trámite del proyecto de ley de identidad de género.

En la primera sesión, estuvieron presentes los parlamentarios Jaime Bellolio, Juan Antonio Coloma, Hugo Gutiérrez, Tucapel Jiménez, Felipe Letelier, Sergio Ojeda, Diego Paulsen, Roberto Poblete, Jorge Sabag y Raúl Saldivar, además de la ministra de Segegob, Paula Narváez, y Daniela González, asesora jurídica del Consejo de la Infancia.

La abogada de Iguales profundizó sobre la importancia del derecho a la identidad de las personas y los efectos que puede generar su falta de reconocimiento, además de revisar la historia de la tramitación del proyecto y los puntos que pueden perfeccionarse, como la reintegración de niños, niñas y adolescentes.  

En la audiencia siguiente, Lizama respondió preguntas de los diputados referentes a lo señalado en la Convención del Niño sobre el derecho a la identidad en general (y no a la identidad de género) y si la legislación podría terminar con la discriminación hacia las personas trans.

Respecto a la primera interrogante, la directora jurídica de Iguales destacó que la Convención, datada en 1989, no recoge en particular la materia de la identidad de género, pero que “no obstante, los tratados son instrumentos vivos que se deben interpretar a la luz de los tiempos, para esto hay principios de interpretación, como el principio pro persona y el principio de progresividad”. El primero se refiere a elegir la interpretación más favorable para la persona y l más extensiva para el derecho que se protege, en este caso, la identidad. Asimismo, el principio de progresividad se refiere a que los derechos humanos y las sociedades van evolucionando, por lo que se van ampliando los derechos y garantías protegidos.

Lizama recordó el ejemplo del Caso Atala, el que terminó con una sentencia al Estado chileno por haber discriminado en virtud de la orientación sexual, pese  a pesar que la Convención Americana sobre Derechos Humanos no se refiere expresamente a la orientación sexual ni identidad de género.

Sobre la segunda pregunta, la abogada señaló que la ley será un avance, pero que no termina con toda la discriminación hacia las personas trans. “La discriminación es un asunto más complejo en la sociedad. Por lo mismo, cuando hay una discriminación estructural, como ocurre en este caso, el Estado está obligado a tomar medidas para revertir esta situación, como lo es promulgar la ley de identidad de género”, afirmó.