El año 2011, al reencenderse el debate por la Ley Antidiscriminación, OTD estuvo presente, primero haciendo lobby para lograr incluir la identidad de género como categoría sospechosa de discriminación, y luego para incluirla en las agravantes penales que estipulaba la ley, toda vez que no había sido considerada en el proyecto desde un principio.

En este período, a pesar del trabajo y el esfuerzo que hicimos como OTD, aún nos faltaba conseguir los votos necesarios para tener una Ley Antidiscriminación que reconociera e incluyera la identidad de género. En junio del mismo año, Fundación Iguales asume junto a OTD el trabajo de sensibilizar a l*s parlamentari*s, consolidando nuestro trabajo y reuniendo finalmente los votos que faltaban.

Además, con el apoyo de Corporación Humanas, incidimos en bloque en el parlamento, generando documentación concluyente, argumentando la necesidad de incluir la identidad de género como categoría sospechosa de discriminación. En tanto, lamentamos profundamente que no se incluyeran acciones afirmativas que compensaran y repararan, al menos en parte, la constante vulneración a los derechos de nuestra comunidad (transexuales, transgéner*s, travestis e intersexuales), situación que históricamente se ha mantenido en la impunidad.

Producto de todo este trabajo, a partir de 2012 OTD se centró en la elaboración de un proyecto de Ley de Identidad de Género, para que las personas Trans podamos rectificar nuestra partida de nacimiento —y, con ello, todos los documentos legales, como la cédula de identidad—, de forma expedita y no patologizante, en un marco de respeto hacia nuestro pleno derecho de autodeterminación.

De este modo se avanzaría en el cumplimiento del mandato constitucional que dice que “[l]as personas nacen libres e iguales en dignidad y derechos” (art. 1, inc. 1.°), amén de numerosos tratados internacionales ratificados por Chile en plena vigencia y, que pese a ello, no son suficientes para terminar con la sistemática privación de derechos, hacia nuestra comunidad (transexuales, transgéner*s, travestis e intersex) y acceder, así , a mínimos privilegios como lo son; trabajo, salud, vivienda y educación como cualquier chilen*, porque, al no haber un reconocimiento legal, prácticamente, somos personas indocumentadas, lo que contribuirá, significativamente, a terminar con el veto a nuestros derechos.

Actualmente, los juzgados civiles, tienen a cargo las demandas de rectificación de partida de nacimiento (para el cambio de nombre y sexo legales), por lo cual, tenemos que, renunciar, incluso a nuestros derechos sexuales y reproductivos, sometiéndonos además, a innumerables evaluaciones e intervenciones psicológicas, psiquiátricas, quirúrgicas y hormonales, feminizantes y masculinizantes, que, independientemente de, si la deseamos o no, estamos obligad*s a ello, a cambio de la obtención de una cédula de identidad concordante a nuestra identidad, que nos “valida” ante esta sociedad legalista y muchas veces, discriminadora.

Este proyecto de Ley de Identidad de Género resguarda los derechos humanos de las personas Trans y ha sido elaborado gracias al trabajo comunitario y social con las más de 150 personas trans e intersex que han participado de nuestra organización desde el año 2005 a la fecha. Cabe destacar que el anuncio de nuestro proyecto de ley fue comunicado en cuanto se aprobó la Ley Antidiscriminación, instancia que nos permitió contar desde entonces con el apoyo de vari*s senador*s y activistas de la diversidad sexual, reunid*s en ese momento en el Congreso.

Paralelamente, OTD solicitó a la reconocida abogada Ximena Gauché Marchetti la asesoría legal en este arduo y desafiante trabajo, concretando así una alianza estratégica con Fundación Iguales, la que ha puesto a nuestra disposición abogad*s que, en forma gratuita, están revisando dicho proyecto para optimizarlo, potenciándolo aun más. La alianza con Fundación Iguales incluye: el apoyo en el ingreso del proyecto de ley al Congreso; incidencia politica, jurídica, social y comunicacional; y sensibilización a parlamentari*s, principalmente.

Sabemos que no basta una ley para generar los cambios culturales que permitan y garanticen el respeto por los derechos humanos fundamentales que como sociedad nos permitan avanzar y desarrollarnos equitativamente. Sin embargo, estamos conscientes de que lo jurídico es un plano relevante en la consecución de nuestros derechos y en la erradicación progresiva de la transfobia.

En este camino que hemos trazado, estamos agradecid*s de poder contar con el apoyo y el compromiso de muchas organizaciones de la sociedad civil como Fundación IgualesCorporación Humanas, Red Stop Trans Pathologization, activistas y defensores de DDHH, organizaciones Trans de Chile y el extranjero, organizaciones feministas y de mujeres, organizaciones religiosas, entre muchas otras personas que han solidarizado, brindándonos su apoyo con sus firmas, vídeos, etc. Todas estas manifestaciones de solidaridad y apoyo están en la página web oficial de nuestra campaña SUMA-T por una Ley de Identidad de Género para Chile  ( www.leydeidentidaddegenero.cl ) lo que nos fortalece,  treméndamente y nos permite generar un mayor impacto, confiando en  una  pronta aprobación.

Agradecemos la confianza depositada en nuestro trabajo y trayectoria, tanto a nivel nacional como internacional. Este esfuerzo constituye un intento por construir el merecido reconocimiento que nos debemos l*s un*s a l*s otr*s, a través de la puesta en práctica del derecho a la igualdad y a la no discriminación, bases fundamentales para el ejercicio, protección y garantía de todos los demás derechos en un marco de convivencia democrática, que, como feahacientes defensores y promotores de los DD.HH. luchamos día a día, por el reconocimiento y dignidad de las personas Trans.

Fuente: OTD