La discusión respecto de la igualdad de derechos de la Comunidad de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transgéneros (LGBT) ha tomado fuerzas insospechadas durante el último año en nuestro país.  A estas alturas podría plantearse que no caben dudas de que la homosexualidad no es una enfermedad; sin embargo, algunos grupos de poder persisten dudando de los argumentos planteados al respecto por las organizaciones más relevantes del mundo científico.

En 1952 se publicó la 1ª edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM) de la Asociación de Psiquiatría Americana (APA) con la intención de homologar las distintas clasificaciones de enfermedades mentales existentes hasta ese momento.  En este documento, la APA incluyó a la Homosexualidad como una categoría de enfermedad mental, basándose en teorías sin evidencia científica, que proponían una supuesta conexión entre la homosexualidad y algunas formas de desajuste psicológico, y la idea que ésta era necesariamente el síntoma de una enfermedad mental (APA, 2002).

En la 2ª versión de este manual (DSM-II), publicada en 1973, se eliminó la homosexualidad como categoría diagnóstica de la sección de “Desviaciones Sexuales” (APA, 1973).  Esto sucedió en base a evidencia científica emergente y animada por numerosas manifestaciones  de  la comunidad gay,  surgidas  en Estados Unidos a partir del año 1969, donde se reclamaba por el trato discriminatorio del que eran víctimas (APA, 2002).  En 1970,  las protestas lideradas por el “Frente de Liberación Homosexual” fueron dirigidas específicamente hacia los psiquiatras de la APA, quienes se habían basado en teorías psicológicas, sin evidencia científica, para incluir la homosexualidad en la clasificación de los trastornos mentales (Sánchez, 2004).

Aquellos grupos conservadores, que hasta hoy critican la decisión de la APA,  aseguran que el cambio de postura de la misma fue el resultado exclusivo de la presión política de grupos activistas; desconociendo que la investigación no ha encontrado relación inherente entre orientacion homosexual o bisexual y psicopatologia (APA, 2002) y omitiendo que la inclusión de la homosexualidad en estos manuales fue sustentada por teorías y nociones valóricas, sin basamento científico alguno.

Como hemos visto, es innegable la presión política ejercida durante ese período por los grupos de activistas.  Sin embargo, la decisión tomada en ese momento ha sido confirmada en todas y cada una de las siguientes ediciones del DSM y se ha hecho extensiva a numerosas asociaciones del ámbito medico. Así,  en 1974,  la APA confirmó oficialmente su decisión de eliminar la Homosexualidad del DSM II con una mayoría simple (58%) de los miembros generales, quienes decidieron sustituir este diagnóstico por la categoría de “Perturbaciones en la Orientación Sexual“.

Posteriormente, en 1980, en la 3ª edición de este manual (DSM-III), se produjo una evolución generalizada donde se reemplazó  el modelo psicoanalítico con base teórica de la enfermedad por el modelo descriptivo basado en la evidencia. En esta edicion se incluyó el diagnóstico de “Homosexualidad Egodistónica”, refiriéndose al persistente e intenso malestar sobre la orientación sexual propia. Este último diagnóstico fue definitivamente eliminado en 1986 de la versión revisada de esa misma publicación (DSM-III R) (APA, 1988). Esta situación fue confirmada en el año 1994 en la 4ª edición (DSM-IV) (APA, 1995) y en el año 2000 en la versión revisada de la misma edición (DSM-IV TR) (APA, 2001).  Es así como en la actualidad, la APA cataloga el persistente e intenso malestar sobre la orientación sexual propia, en heterosexuales y homosexuales, como uno de los llamados “trastornos sexuales no especificados“.

A partir del año 1990, la Organización Mundial de la Salud (OMS) se plegó a la iniciativa de excluir la homosexualidad de la Clasificación Internacional de Enfermedades y otros Problemas de Salud (OMS, 1992) (OPS, 2006).  Así, la décima versión de esta clasificación (C.I.E. – 10), eliminó definitivamente a la homosexualidad de sus manuales. Esta iniciativa ha sido seguida por gobiernos y numerosas organizaciones científicas de países desarrollados, tales como:  la Asociación Psicoanalítica Americana en 1991(APA, 2009), el gobierno del Reino Unido en 1994, el Ministerio de Salud de la Federación Rusa en 1999 y la Sociedad China de Psiquiatría en 2001 y la Asociación de Trabajadores Sociales en 2003 (APA, 2009).

Puestos los antecedentes sobre la mesa, nos parece majadero seguir insistiendo en considerar la homosexualidad como una enfermedad o trastorno mental.

 

Bibliografía:

 

American Psychiatric Asociation, 1973.  Homosexuality and Sexual Orientation Disturbance: Proposed Change in DSM-II.   6th Printing page 44.  Disponible en: (www.psychiatryonline.com/DSMPDF/DSM-II_Homosexuality_Revision.pdf).  Revisado el 11 de agosto de 2011.

 

American Psychiatric Association, 1988. DSM-III-R: Manual diagnóstico y estadístico de trastornos mentales, Masson, Barcelona.

 

American Psychiatric Association, 1995. DSM-IV: Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Masson, Barcelona.

 

American Psychiatric Association, 2001. DSM-IV TR: Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Masson. Barcelona.

 

American Psycological Asociation, 2002.  Answers to Your Questions, for a better understanding of sexual orientation & Homosexuality.  Washington, USA.  Disponible en: (http://www.apa.org/redirect.html?aspxerrorpath=/pubinfo/answers.aspx).  Revisado el 11 de agosto de 2011.

 

American Psycological Asociation, 2002. Appropiate Therapeutic Responses to Sexual Orientation.  Washington, USA.  Disponible en: (www.apa.org/pi/lgbt/resources/therapeutic-response.pdf).  Revisado el 11 de agosto de 2011.

 

Lyra, Paulo et al., 2006.  Campañas contra la homofobia en Argentina, Brasil, Colombia y Mèxico, Organización Panamericana de la Salud.  Washington, USA.  Disponible en: (www.paho.org/Spanish/AD/FCH/AI/homofobia.pdf).  Revisado el 11 de agosto de 2011.

 

Organización Mundial de la Salud (1992) Trastornos mentales y del comportamiento. Descripciones clínicas y pautas para el diagnóstico. CIE 10. Madrid.

 

Sánchez, Carlos, 2004.  Obstáculos y alternativas políticas del movimiento homosexual en Chile.  FLACSO-Chile/Red de Masculinidades/UNFPA.  Varones: entre lo público y la intimidad, IV Encuentro de Estudios de Masculinidades, Santiago, Chile

Disponible en: (www.flacsoandes.org/biblio/catalog/resGet.php?resId=31620).  Revisado el 11 de agosto de 2011.

 

Esta revision ha sido elaborada por el Comité Cientifico de la Fundacion Iguales